
Año nuevo, vida nueva.
Acababa de separarse y abrió la agenda –no la del celular, la otra, la de las novias antiguas. No es cuestión de empezar el
Donde estaba escrito Clara atendió Manuela, en lo de Mercedes, Sebastián, en lo de Carmen, Julio y Ricardo, tan felices, pero te damos su número: agradeció y llamó a Carmen aunque atendió Zulema, nos casamos en octubre, apenas salió la ley –dijo Zulema.
Lucía, la melancólica, atendió hipando aún el último llanto de la noche, nos quisimos tanto –dijo- pero ahora es tarde. ¿Para follar? –preguntó él y Lucía prometió empezar el 2011 muerta.
La noche del 31 quemó la agenda, se embuchó dos valium de diez y brindó por él mismo con champaña, frente al espejo.
El teléfono fijo y el móvil empezaron a sonar cuando ya estaba follando con Lucía.
¿Viejas novias o novias viejas?
ResponderEliminarFlaco te salio forexport. Dijo el quia, De Cojer ni hablar no?
ResponderEliminarVino tinto con un yelo pa' la calor en diestra elevada y salutte pal 2011.
Rodolfo EldelmondongO.
Estamos globalizados, Rodolfo, pero se trata de lo mismo. Salute, esta noche, un abrazo y a remar para que en el 2011 no nos garquen.
ResponderEliminarA Cristina, las viejas novias son siempre jóvenes. Mientras no vuelvas a verlas.