Con pretensiones de que acá nos encontremos para opinar, hablar de brolis y de naifas, arreglar el mundo -que falta le hace-, confirmar que somos inmortales.
viernes, noviembre 05, 2010
POLUCIONES
Envejecer es desguazarse. Se pierde peso (y pesos), masa crítica muscular y neuronal, memoria de lo reciente. Tal vez se agudice el olfato, si se es perro como yo. Las poluciones nocturnas, cuando las hay, son de orín. Se muere alguien de nuestra edad y decimos qué boludo, tan joven todavía. Duele el propio cuerpo, en vez de dolernos el ajeno. El de ella, por ejemplo. Si pudiéramos encontrarla, decirle que ya no la amamos, recibir en pleno rostro su ardiente bofetada. Por eso no visito cementerios ni les miro la cara a los muertos. Y cierro muy fuerte los ojos cuando llegas, ay polución nocturna.
Nacido en Buenos Aires, en 1946. Libros publicados: "El vagón de los locos", Emecé (premio Emecé), "Cuerpo de mujer", "Tripulantes de un viejo bolero", "Sueños de perro" (premio Umbriel/Semana Negra 2004), "Buscadores de oro", "Nadie ama a un policía" (premio Carmona de novela negra).
"Noches de Pelayo", cuento, segundo premio UNED.
"Ciudad santa", premio Hammet 2010, Semana Negra de Gijón.
"Segunda vida", novela, 2011.
"Fantasmas del desierto", novela, 2014.
"El árbol del Vaticano", novela, 2014.
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