Hasta el último de los herederos acercó su oreja a la boca del viejo, herida sin sangre por la que el decrépito se desairaba, se desalentaba, se desdecía. "Dejaré de ser... sin haber sido", dijo. Y a casa todo el mundo, a esperar la cita con el escribano.
¿Qué animal sería usted?
Hace 3 días

No hay comentarios:
Publicar un comentario