lunes, enero 02, 2012

NADIE SABE NADA


Esa costumbre de consagrar a alguien como el mejor escritor del año, de la década, y a su obra, indispensable, única, perenne (dije perenne).
Esos viejos vicios de desahuciar a otros con la autoridad del emperador que baja su pulgar.
Y esos leones herbívoros, desdentados, que ocultos en sus madrigueras sueñan con comerse a un ciervo y recuperar su ferocidad.
Seamos justos, ya que empieza el año. Nadie sabe nada. Y si nos hubiéramos topado con Joyce o con Faulkner como quien tropieza con anónimos en la multitud, los habríamos dejado de lado por aburridos, reiterativos, complejos hasta la exasperación, crípticos.
Y seamos ahora subjetivos, arbitrarios, despreciables fuera del amor que sentimos por nosotros mismos: a mí me salvó Cortázar. Y antes, Oesterheld y Hugo Pratt. Con ellos, en los ´60, Lubrano Zas, Abelardo Castillo, Silvina Ocampo, Amalia Jamilis. Y después -duele decirlo- Vargas Llosa, Scorza, Benedetti, Roa Bastos y hasta el plomísimo de Onetti.
En los ´70 gané un premio groso por entonces pero me hundió un tipo que no voy a nombrar. Me devolvió con cuatro líneas a la fosa del anonimato, aunque tal vez también él me salvó la vida (no era su intención, apenas arruinarla) porque era plena dictadura.
Veinte años después, su mujer, correctora de una editorial que publicó originalmente "Tripulantes de un viejo bolero", le dijo a una empleada de esa editorial que ese libro le estaba gustando.
Hoy algunos (amigotes) aprovechan que estoy grande para llamarme maestro y otros (tal vez enemigotes pero más que nada, pavotes) no me dan ni la hora porque aducen que para saberla deberían conectarse a Internet.
"¿Qué quiero decir con esto"? -dicen los charlatanes cuando agobian con sus discursos.
Que nadie sabe nada.
Así que como decía Tato Bores: salú, vermú con papas fritas y good show (o yow, como pronuncian ahora...)
Pero el amor, qué lejos.

3 comentarios:

  1. Flaco, no sé si me recordas... estuvimos charlando en unas cabañas de Villa del Dique hace un par de años.. bueno, mi amiga no anda más por allí o anda ella y yo no, la cosa es que esos viajes me sirvieron para concerte y leerte, la veradad, una masa (maestro) y usted si que sabe.. las novelas tuyaas que encontré las devoré y fijate la de la Salada, mas actual imposible.. abrazos y buena vida jefe. Claudio beron

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    1. Hola Claudio, claro que me acuerdo. Gigí se está haciendo rica, mucha gente este verano. Gracias por tus palabras, me alegra que te haya gustado lo que leíste. Mi correo es
      guillerorsi@yahoo.com.ar
      y también estoy en facebook.
      Un abrazo, espero verte.

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